"EXAMINADLO TODO; RETENED LO BUENO. ABSTENEOS DE TODA ESPECIE DE MAL"

"Este es un llamado al exámen cuidadoso y al discernimiento de las cosas" .
1 Tesalonicenses 5:23



jueves, 25 de marzo de 2010

EL SEXTO SELLO, LAS COPAS DE IRA Y EL REGRESO DEL SEÑOR JESUCRISTO


Apocalípsis 6:12-14; 16:1, 17-18, 20; Mateo 24:29-31, 36-39

EL SEXTO SELLO
"Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla, y todo monte y toda isla se removió de su lugar". Ap. 6:12-14
Comentarios: El sexto sello habla sin duda de perturbaciones celestes tremendas que no han ocurrido, pero que tendrán lugar al final de los tiempos…
La fuerza que se describe en este sello es un temor sobrecogedor; confrontando con Lucas 21:25 -27: "Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre (EL Señor Jesucristo), que vendrá en una nube con poder y gran gloria".
Mientras que los primeros cinco sellos vendrán como resultado de la actividad humana que Dios utiliza para cumplir sus propósitos, en este sexto sello Él comienza su intervención directa. Los cinco sellos anteriores serán los precursores de la furia plena del día del Señor que comenzará con el sexto sello: "Porque el gran día de su ira ha llegado ¿y quién podrá sostenerse en pie? Ap. 6:17
Habrán ocurrido muchos terremotos antes: "Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores". Mateo 24:7-8 La palabra "dolores" significa "dolores de parto". Las hambrunas, los terremotos y los conflictos han caracterizado siempre la vida en un mundo caído; pero al llamar a estas cosas  "el principio" de los dolores de parto, el Señor Jesucristo nos indica que las cosas serán mucho peores al final de los tiempos, siendo estas tribulaciones señal inequívoca de la pronta llegada del Mesías (El Señor Jesús) para juzgar a la humanidad pecadora y establecer su reino milenial.
Un gran terremoto. Esto será más que cualquier terremoto. Todas las fallas terrestres se derrumbarán de manera simultánea y esto resultará en un terremoto a escala global. Junto al terremoto habrá erupciones volcánicas por todas partes y grandes cantidades de ceniza, y escombros cubrirán la atmósfera terrestre, por lo cual se oscurecerá la luz solar y la luna se verá con un tinte rojizo. Confrontando con Zacarías 14:6 y 7 dice: "Y acontecerá que en ese día no habrá luz clara, ni oscura. Será un día, el cual es conocido de Jehová, que no será ni día ni noche; pero sucederá que al caer la tarde habrá luz". Las luces del mundo se apagarán y serán reemplazadas por la luz de la gloria de Jesucristo. Solo el  Señor conoce la plenitud de los detalles relacionados con su plan para aquel día, el día en el que las lumbreras se apagan y vuelven a encenderse en el nuevo reino milenario.
La palabra "estrellas" puede referirse a cualquier cuerpo celeste grande o pequeño, pero no se limita al uso habitual de la palabra. La mejor explicación puede ser una lluvia masiva de meteoritos. La atmósfera de la tierra se verá afectada de forma dramática y desaparece el cielo que conocemos en la actualidad. Confrontando con Isaías 34:4 dice: "Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, como se cae la de la higuera". Ni siquiera los cielos escapan a los efectos de la ira de Dios.
Bajo la presión creada por el terremoto planetario, grandes segmentos de las placas tectónicas comenzarán a deslizarse y cambiar de posición, lo cual ocasionará cambios severos en la configuración de los continentes.
El sexto sello dará comienzo a lo que los profetas llaman "día de Jehová" o "el día del Señor". Este tema aparece por todas partes en el  "libro de Joel". La frase no tiene referencia a un período de tiempo cronológico, sino a un período general de ira y juicio que pertenece de manera única al Señor. Es  exclusivamente el día que revela su persona, poderoso, fuerte y santo, de esta manera aterra a sus enemigos. "El día del Señor" frecuentemente es asociado con turbaciones sísmicas, problemas climatológicos, nubes y oscuridad espesa, y como un día grande "y muy terrible" que vendrá como destrucción por el Todopoderoso. La última mitad del libro de Joel muestra el tiempo después del día del Señor en términos de promesa y esperanza. Es un día en el que el juicio es derramado sobre pecadores que más tarde lleva a bendiciones sobre el penitente y reafirmación del Pacto de Dios con su pueblo.
LAS COPAS DE IRA
"Oí una gran voz que decía desde el templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios…El séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una gran voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho está. Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra… y las ciudades de las naciones cayeron; … Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados". Ap. 16:1, 17-18, 20.  Confrontando con Mateo 24: 21: "porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá".
El capítulo 16 de Apocalipsis contiene la ejecución de los juicios representados en las siete copas, llenas del furor de Dios. Una por una se van vaciando las copas. I. Al derramar la primera copa, se produce una epidemia de úlceras malignas. II. Al derramarse la segunda, el agua del mar se convierte en sangre como de cadáver. III. Tras del derrame de la tercera, se convierten en sangre las aguas de los ríos y de las fuentes, lo cual provoca dos doxologías (alabanzas) en los versículos 4 al 7: "El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen. También oí a otro, que desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos". IV. Al derramarse la cuarta copa, el sol recibe el poder de abrasar a los hombres, pero ellos continúan impenitentes (obstinándose en su pecado, sin arrepentirse). V. Se derrama la quinta copa, y el mundo entero queda sumido en tinieblas. Lejos de arrepentirse, los hombres continúan maldiciendo a Dios. VI. Se derrama la sexta copa, y se seca el Éufrates para dar paso a los invasores que vienen del lejano oriente. VII. Al derramarse la séptima copa, el cataclismo es monumental, después que la voz de Dios mismo anuncia que su ira se va a consumar. Esta copa antecede de inmediato la segunda venida del Señor Jesucristo. Dará lugar a la peor calamidad en la historia del mundo. La voz que sale del templo en el cielo es sin duda alguna la de Dios mismo. Dios marcará la culminación de su ira con un terremoto devastador que será el más fuerte en la historia del planeta.
Confrontando con el libro de Hageo 2: 6-7: "Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca, y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones, y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos". Hacer temblar los cuerpos celestes y las naciones es mucho más que la remoción histórica de reinos y el establecimiento de otros, tal como ocurrió con la derrota de Persia por parte de Grecia. Más bien el texto alude al cataclismo universal descrito en Apocalipsis  6-19, la subyugación (el dominio violento, poderoso) de las naciones por parte del Mesías, y el establecimiento de su reino que nunca jamás será destruido.
EL REGRESO DEL SEÑOR JESUCRISTO
"E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del  Hombre (El Señor Jesucristo) en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro…Cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. Mas como en los días de Noé, así será también la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre… Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis". Mateo 24:29-31, 33-39, 44.
El énfasis de Jesucristo se centra en la preocupación de las personas por las cosas mundanas de la vida diaria: comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, cuando el juicio cayó de repente. Ellos habían recibido advertencias por medio de la predicación de Noé: "y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos" 2 Pedro 2:5, y por medio del arca misma, que era un testimonio del juicio que estaría por venir. Sin embargo, la gente se mantuvo indiferente a estos asuntos y, por esto, fueron barridos inesperadamente en medio de sus actividades diarias.

"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque, el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna". Gálatas 6:7-8.

¿QUE ESPERANZA HAY PARA LOS MORADORES DE LA TIERRA? ¿QUÉ DEBO HACER PARA SER SALVO?

"Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comerás el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho". Isaías 1:18

"Deje el impío (falto de piedad) su camino, y el hombre inicuo (malvado, injusto) sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar".  Isaías 55:7

"Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento". Mateo 9:13

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna… El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios (El Señor Jesucristo)" Juan 3:16, 18.

"Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra". Apocalipsis 3:10

¡Dios te bendiga!
Consultas: Biblia de Estudio MacArthur; Comentario Bíblico de Mathhew Henry